domingo, 7 de diciembre de 2014

LA CASA DE LAS ALMAS PERDIDAS.

La odisea que atravesaron los miembros de la familia Smurl puede inscribirse entre las más espeluznantes sucedidas en casas encantadas. Esta es su terrorífica y extraña historia.   



En 1973, la familia Smurl – compuesta por Jack y Janet, sus dos primeras hijas Down y Heather y los padres de Jack: John y Mary Smurl – adquirió una casa en la localidad de Pittston, Pennsylvania (EE.UU.) Se trataba de un dúplex construido en 1882 que necesitaba algunas reparaciones que la familia, una vez instalada, se abocó a realizar.  

Durante el primer año y medio en la nueva casa todo transcurrió con normalidad; a su vez, la familia se integró sin problemas a la comunidad local y acudía regularmente a las actividades de la iglesia católica. Pero pronto una serie de extraños fenómenos desconocidos para la ciencia empezaron a sacudir a la familia: objetos que desaparecen y aparecen en lugares insólitos, una fuerza invisible que en una ocasión empujó a Jack violentamente, una mancha negra en un tabique que fue tapada con pintura y que volvía a aparecer una y otra vez, la tostadora de pan que arde sin estar enchufada; hechos que asustan y desconciertan a la familia. 

 Los inquietantes sucesos siguieron en aumento. Hacia 1977, rasguños parecidos a los de un gran felino aparecieron en los marcos de las puertas y algunas paredes; los cajones de varios muebles se abrían y se cerraban solos, se escuchaban inquietantes pasos en las escaleras, las radios se encendían sin estar siquiera enchufadas y un olor fétido invadía ocasionalmente la casa.   
Durante años estos desconcertantes fenómenos no dejaron de suceder. En más de una ocasión los Smurl pensaron en irse de la casa, pero su situación económica los hacía vacilar y finalmente echarse atrás. Las extrañas manifestaciones por momentos cesaban pero luego retornaban, cada vez con mayor intensidad. Por esos días Janet tiene a las gemelas Shannon y Carin, dos nuevos integrantes de la familia.


En 1985 John y Mary, los padres de Jack Smurl, declararon haber escuchado fuertes gritos obscenos en diferentes sectores de la casa para luego comprobar que en esos lugares no había nadie. Asimismo las cuentas de luz que les llegaban alcanzaban cifras astronómicas pese a que la red eléctrica había sido cambiada a nuevo tres veces. También desde el interior de las paredes surgían fuertes golpes y la temperatura interior de la casa descendía abruptamente. En uno de esos días, una difusa figura humana de color oscuro, de dos metros de altura y carente de rostro, se materializó frente a Janet Smurl. También su suegra Mary la vería días después. Posteriormente, Janet declararía haber sido acosada sexualmente en su cama por una extraña niebla que entró a la habitación matrimonial por la ventana.


Janet Smurl, tan aterrorizada como intrigada, se dio a la tarea de investigar la historia de la casa; para ello consulta pacientemente bibliotecas y archivos históricos de la localidad. Así, consigue averiguar que bajo la manzana donde se alza su vivienda antiguamente había una mina en cuyo interior se habían encontrado restos humanos y de animales conformando pentagramas satánicos, lo que indicaría que en ese lugar se llevaban a cabo rituales de magia negra.  


Finalmente en 1986, y luego de consultar al párroco de la iglesia a la que concurrían, los Smurl deciden acudir al matrimonio Warren, conocidos investigadores de asuntos paranormales, quienes se apersonan en el domicilio de la familia. Lorraine Warren recorre el lugar y les comunica que siente la presencia de cuatro espíritus en la casa: el de una anciana, que resulta inofensivo; el de una joven; el espíritu de alguien que murió allí y el de un demonio, quien sería el responsable de los hechos espeluznantes y quien además manipula a los otros espíritus con el objetivo de destruir a la familia. También advierten que los ruidos de las reparaciones a las que fue sometida la casa o la energía de las hijas adolescentes podrían haber despertado a los espíritus. Los Warren trataron de persuadir al demonio para que dejara el lugar a través de cantos y rezos pero la entidad reaccionó sacudiendo varios muebles de la casa. Jack Smurl les confiesa a los Warren que una noche fue violentado sexualmente por un Súcubo (demonio que toma la forma de mujer) cubierto de escamas, con el cuerpo de una mujer joven pero la cabeza de una mujer vieja.


En una ocasión los Smurl abandonaron la casa por unos días para irse a un camping. Durante los días que estuvieron ausentes, los vecinos contemplaron aterrados como desde la casa vacía surgían gritos aterradores, ruidos de golpes y las luces se apagaban y encendían. La policía acudió al lugar creyendo que habían entrado ladrones pero hallaron la casa sin signos de haber sido violentada.
La casa fue sometida a una cincuentena de exorcismos entre 1988 y 1989 por dos sacerdotes. Finalmente las manifestaciones sobrenaturales cesaron.
  

El caso tuvo una espectacular cobertura de prensa que molestó sobremanera a la familia. Por supuesto, todo estuvo envuelto en controversias y dudas. Los Warren se negaron a proporcionar grabaciones de video y audio a la prensa y dijeron que solo se las proporcionarían a la iglesia. También se habló de “histeria compartida” y hasta hubo acusaciones de fraude. Acosados por los medios de comunicación, Los Smurl abandonaron definitivamente la casa. Jack Smurl decidió escribir un libro –The Haunted- en que relató las peripecias atravesadas por él y los suyos en la casa. En 1991, el libro fue llevado al cine.



En el año 2000, el inquilino que por entonces habitaba la casa apareció muerto en extrañas circunstancias. Algunos medios hablaron de que la causa habría sido una sobredosis, pero esta aseveración no tuvo confirmación oficial.

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