SALTA, 1978: ¿OVNI ESTRELLADO?
El sábado 6 de mayo de 1978 en horas de la tarde - y ante los ojos de buena parte de los residentes de la región norte de Salta lindante con la frontera boliviana – una objeto de forma ovoide y aspecto metálico, acompañado de un ensordecedor zumbido, irrumpió sorpresivamente en el cielo nublado a una velocidad inmensa y se estrelló ruidosamente en algún lugar de la frontera.
La
gendarmería argentina despachó patrullas a la zona del impacto – estimada en la
zona del parque nacional El Baritú y
aviones de la Fuerza Aérea sobrevolaron la zona con el objeto de localizar los
restos de lo que fuese que se hubiera estrellado allí. El gobierno boliviano,
por su parte, hizo lo mismo. El diario salteño El Tribuno publicó la noticia
tres días después, el 9 de mayo, otorgándole una amplia cobertura.
La
Comisión Boliviana de Energía Nuclear envió un equipo científico a la zona del
siniestro; a su vez, el viernes 19 de mayo El Tribuno informaba la organización
y posterior partida de una expedición a bordo de un helicóptero militar
boliviano en el que viajarían un periodista del referido diario salteño y un
fotógrafo del mismo.
El
periodista integrante de la expedición, Antonio Abarzúa, refirió posteriormente
lo que sucedió a continuación en una nota sobre el hecho que pueden ver aquí: http://www.eltribuno.info/salta/40832-El-misterio-jamas-resuelto-del-ovni-que-cayo-en-la-frontera-salto-boliviana-.note.aspx
“Cuando todo estaba
dispuesto en el aeropuerto de Tarija para dar comienzo a la misión, aterrizó en
la pista, una nave de la Fuerza Aérea Norteamericana, de la que descendieron el
coronel John Simmos y el capitán John Heide, quienes se entrevistaron con el jefe
de la base local, coronel Jorge Molina Suárez. Interrogados por la prensa,
negaron que su presencia en Tarija tuviera que ver con el ovni. Y tras de
permanecer dos horas en la localidad, abordaron su avión y se fueron”.
Finalmente la expedición alcanzó el cerro Mecoya, de 5000 metros de altura, desde donde pudieron observar la zona del impacto: descubrieron el cerro El Salle, con un cráter de 1500 metros por 800 de ancho, totalmente destruido y todo plagado de rocas cristalizadas producto del calor. Antonio Arbazúa finaliza su crónica diciendo:
“Los lugareños de
Mecoya, contaron: “Si buscan restos de lo que cayó, ya se lo llevaron los
gringos”.
Varias
hipótesis se aventuraron acerca del suceso acontecido en esa alejada región de
Salta: desde la caída de un meteorito, pasando por el encubrimiento de un operativo
antiguerrillero, muy comunes por entonces, y hasta la posible explosión de un
proyectil balístico.
La
primera hipótesis contradice los testimonios de decenas, por no decir
de centenares, de testigos en cuanto a lo que dijeron ver caer del cielo; respecto a la segunda, los militares por ese entonces llevaban a cabo operativos y redadas antiguerrilleras
no solo no ocultándolas sino difundiéndolas con un claro objetivo
propagandístico; en cuanto a la teoría del impacto y detonación de un proyectil, este debería ser presuntamente de origen norteamericano, lo que explicaría la
presencia de militares de ese país aunque no la de miembros de la NASA.





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