miércoles, 15 de enero de 2014

FOTOGRAFIAS DE ESPECTROS



FOTOGRAFIAS DE ESPECTROS


El 5 de octubre de 1861 en la ciudad de Boston (EE.UU), el señor William Mumler obtuvo sin proponérselo la que se ha considerado como la primera foto que retrata un espectro; desde entonces las preguntas acerca del fenómeno no han cesado: ¿Cómo es posible que imágenes de presuntos fantasmas aparezcan en algunas fotografías?

Las fotografías que retratan espectros pueden dividirse entre aquellas que fueron  tomadas, ex profeso, en sesiones de espiritismo – bajo controles estrictos para evitar un posible fraude - y las que fueron tomadas por aficionados, de manera casual. Si bien no se trata de algo frecuente, dicho fenómeno nació con la invención misma de la fotografía y aun se desconoce las causas o razones de dicha anormalidad.   

La gran mayoría de los investigadores de fenómenos paranormales interpretan que dichas capturas fotográficas en realidad retratan verdaderos espíritus, lo que equivale a decir que ellos aparecen adrede en las referidas fotos.  

Existen muy pocos casos, pero no por ellos menos llamativos, en los cuales personas particularmente sensitivas han visto y fotografiado presencias que resultan invisibles para todos, menos para ellos.

Como sea, la falsificación de esta clase de fotos es tan antigua como las presuntamente autenticas: la doble exposición, los retratos invisibles al ojo humano - pero visibles en la fotografía - fueron las técnicas más usadas antes de la irrupción de los soportes digitales. Y si bien todo lleva a suponer que una gran mayoría de ellas son falsas, algunas fotografías han salido airosas de todos los estudios que intentaban demostrar que se trataban de falsificaciones.    

Por otra parte este fenómeno no se limitaría a los espíritus humanos, sino también a animales, aunque estos casos son menos frecuentes. 


FOTOGRAFOS PSIQUICOS
 
La fotografía psíquica consiste en imprimir imágenes sobre una película sin recurrir a procesos ópticos de ninguna clase. A principios de siglo en Japón, y de manera casual, nació este fenómeno cuando un fotógrafo de esa nacionalidad que trabajaba junto a un mentalista, descubrió que este último había imprimido psíquicamente, sin proponérselo, una pequeña imagen sobre una placa fotográfica. Puestos a repetir el proceso, fotógrafo y psíquico se percataron que era posible imprimir imágenes de manera voluntaria a través de la concentración. Estos trabajos firmados por Fukurai, tal el nombre del fotógrafo, una vez conocidos dieron pie a no pocos psíquicos que incursionaron en esta novedosa modalidad. Casi todos ellos fueron acusados de fraude, aunque en algunos casos tales acusaciones no han podido sostenerse, pero aun así sigue siendo un misterio como han logrado transferir imágenes a fotografías.

El antes mencionado Mumler, así como Ted Serios, el inglés William Eglinton o el francés Jean Buguet fueron algunos de los fotógrafos psíquicos más reconocidos. Las fotografías tomadas por ellos incluían en la mayor parte de los casos imágenes de fallecidos que resultaban reconocibles para sus conocidos vivos.


Una interesante película que trata acerca de esta cuestión es la tailandesa Shutter (Están entre nosotros, Banjong Pisanthanakun y Parkpoom Wongpoom, 2004) Si bien se trata de una historia ficticia, retrata con maestría el temor y el desconcierto que seguramente padecieron las personas que han experimentado en carne propia este inquietante fenómeno.



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