FOTOGRAFIAS
DE ESPECTROS
El 5 de octubre de 1861 en la ciudad de Boston
(EE.UU), el señor William Mumler obtuvo sin proponérselo la que se ha
considerado como la primera foto que retrata un espectro; desde entonces las
preguntas acerca del fenómeno no han cesado: ¿Cómo es posible que imágenes de presuntos
fantasmas aparezcan en algunas fotografías?
Las
fotografías que retratan espectros pueden dividirse entre aquellas que fueron tomadas, ex profeso, en sesiones de
espiritismo – bajo controles estrictos para evitar un posible fraude - y las
que fueron tomadas por aficionados, de manera casual. Si bien no se trata de
algo frecuente, dicho fenómeno nació con la invención misma de la fotografía y
aun se desconoce las causas o razones de dicha anormalidad.
La
gran mayoría de los investigadores de fenómenos paranormales interpretan que
dichas capturas fotográficas en realidad retratan verdaderos espíritus, lo que
equivale a decir que ellos aparecen adrede en las referidas fotos.
Existen
muy pocos casos, pero no por ellos menos llamativos, en los cuales personas
particularmente sensitivas han visto y fotografiado presencias que resultan
invisibles para todos, menos para ellos.
Como
sea, la falsificación de esta clase de fotos es tan antigua como las
presuntamente autenticas: la doble exposición, los retratos invisibles al ojo
humano - pero visibles en la fotografía - fueron las técnicas más usadas antes
de la irrupción de los soportes digitales. Y si bien todo lleva a suponer que
una gran mayoría de ellas son falsas, algunas fotografías han salido airosas de
todos los estudios que intentaban demostrar que se trataban de
falsificaciones.
FOTOGRAFOS
PSIQUICOS
La fotografía psíquica consiste en imprimir imágenes sobre una película sin recurrir a procesos ópticos de ninguna clase. A principios de siglo en Japón, y de manera casual, nació este fenómeno cuando un fotógrafo de esa nacionalidad que trabajaba junto a un mentalista, descubrió que este último había imprimido psíquicamente, sin proponérselo, una pequeña imagen sobre una placa fotográfica. Puestos a repetir el proceso, fotógrafo y psíquico se percataron que era posible imprimir imágenes de manera voluntaria a través de la concentración. Estos trabajos firmados por Fukurai, tal el nombre del fotógrafo, una vez conocidos dieron pie a no pocos psíquicos que incursionaron en esta novedosa modalidad. Casi todos ellos fueron acusados de fraude, aunque en algunos casos tales acusaciones no han podido sostenerse, pero aun así sigue siendo un misterio como han logrado transferir imágenes a fotografías.
Una interesante película que trata acerca de esta cuestión es la tailandesa Shutter (Están entre nosotros, Banjong Pisanthanakun y Parkpoom Wongpoom, 2004) Si bien se trata de una historia ficticia, retrata con maestría el temor y el desconcierto que seguramente padecieron las personas que han experimentado en carne propia este inquietante fenómeno.



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