EL MARY CELESTE
La misteriosa desaparición de la tripulación del Mary Celeste en alta mar se ha convertido en uno de los grandes misterios marítimos de todos los tiempos, convirtiéndose en el arquetipo acerca de las historias de barcos fantasmas.
El
4 de noviembre de 1872 el bergantín Mary
Celeste partió del puerto de Nueva York, rumbo a Génova, transportando 1700
barriles de alcohol sin refinar; a bordo viajaban Benjamin Briggs, el capitán,
junto a su esposa e hija; su primer oficial Albert Richardson y siete
marineros.
Según
el diario de a bordo, el 24 de noviembre avistaron las Azores. Las condiciones
climáticas era muy buenas; pero luego de dejar atrás el archipiélago (las
azores) el tiempo empeoró aunque, y tomando en cuenta el cuaderno de bitácora
del capitán Briggs, no llegó a constituir un problema alarmante. Al día siguiente, 25 de noviembre, el capitán
anotó en el libro de a bordo la orientación de la nave.
Y
ese fue el último apunte registrado en el libro.
Diez
días después el bergantín Dei Gratia,
quien navegaba por la zona, divisó a la distancia al Mary Celeste. El capitán del barco recién llegado, David Morehouse,
sintió de inmediato que algo no estaba bien en esa nave que oscilaba lentamente
con dos de sus velas desplegadas y parecía navegar sin rumbo fijo. Entonces
ordenó avanzar en su dirección y comprobó con asombro que no solo nadie estaba
a cargo del timón, sino que además nadie estaba en cubierta y no se observaban
signos de vida. De inmediato envió al bote del Dei Gratia a entablar contacto con el misterioso bergantín.
Dos
oficiales abordaron el buque y luego de anunciarse y no obtener respuesta
comenzaron a recorrerlo. Descubrieron con asombro una brújula aplastada; el
bote de desembarco había desaparecido. Descendieron la interior de la nave y
todo parecía estar en orden, salvo que no había persona alguna.
Tanto
en los camarotes del capitán y su familia como en los de la tripulación no
había indicios de desorden alguno; en la cocina descubrieron que se había
preparado el desayuno, aunque solo la mitad de las raciones había sido servida.
Y a partir de ese momento surgió la pregunta que hasta el presente no obtuvo respuesta: ¿Qué había sucedido con la tripulación del Mary Celeste?
También
se habló acerca de una posible sublevación producto de una borrachera, pues se
descubrió que algunos barriles de alcohol sin destilar estaban vacios, pero
esta situación también se descartó pues bajo la cubierta del barco todo se
hallaba en orden.
Se
esperaba que el bote salvavidas del Mary
Celeste aparecería en algún momento, pero nunca lo hizo.
El
capitán del Dei Gratia, David
Morehouse, y sus hombres debieron afrontar extensos interrogatorios pues no se
descartaba que el primero se hubiese complotado con el desaparecido capitán
Briggs para obtener beneficios estafando a las compañías aseguradoras con su
presunta desaparición. Finalmente nada
de esto pudo probarse y se recompensó al capitán Morehouse por la recuperación
del barco con una irrisoria cantidad de dinero, teniendo en cuenta los valores
que este había recuperado remontando al Mary
Celeste.
Pero
una vez que la investigación fue cerrada, las interpretaciones de lo que sucedió
con la tripulación del bergantín no cesaron: se afirmó que los tripulantes del Mary Celeste fueron atrapados por un
pulpo gigantesco, o que fueron capturados por piratas, que habían chocado con
un iceberg o que el capitán había muerto de fiebre amarilla o había
enloquecido.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario